Lun. a Vie. de 9 a 20h
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Atención anestésica centrada en la seguridad y el confort, antes, durante y después de una intervención o procedimiento.
Pedir citaLa Anestesiología es la especialidad médica que evalúa tu estado de salud, planifica la anestesia o la sedación y vigila las funciones vitales cuando un procedimiento lo requiere. Su labor comienza antes de la intervención y continúa durante la recuperación.
Cada plan se adapta al procedimiento, a tus antecedentes, medicación, alergias y experiencias previas. El anestesiólogo trabaja con el equipo responsable para anticipar necesidades, mantener la seguridad perioperatoria y favorecer una recuperación confortable.
Revisión del estado de salud, antecedentes, medicación, alergias y pruebas relevantes.
Elección del enfoque según la persona, el procedimiento y el contexto asistencial.
Inconsciencia controlada, analgesia y soporte de funciones vitales cuando está indicado.
Bloqueo temporal de la sensibilidad de una región del cuerpo.
Insensibilización de una zona pequeña, sola o asociada a otras opciones.
Reducción de la ansiedad y del nivel de conciencia ajustada al procedimiento.
Vigilancia continua de respiración, circulación, oxigenación y otros parámetros.
La atención anestésica conecta la valoración previa, el cuidado durante el procedimiento y la recuperación, con medidas adaptadas a cada persona.

Un enfoque personalizado y multidisciplinar que conecta preparación, seguridad, confort y recuperación.
Conocemos tu estado de salud, antecedentes, medicación, alergias y experiencias previas con la anestesia.
El plan integra el procedimiento, la opción anestésica y la monitorización que requiere cada situación.
Vigilamos la recuperación y ajustamos el alivio del dolor y otros síntomas según la evolución.
Aunque depende del procedimiento y de la situación clínica, puede ser necesaria en cirugías, pruebas o tratamientos que requieran anestesia, sedación, vigilancia específica o planificación del dolor perioperatorio.
Revisa tu estado de salud, antecedentes, alergias, medicación, experiencias previas y la información relevante del procedimiento. Permite anticipar riesgos y preparar un plan individual.
Se valora el procedimiento, tu situación clínica, el nivel de analgesia e inmovilidad necesarios y la recuperación prevista. La decisión puede incluir anestesia general, regional o local, con o sin sedación.
El equipo vigila de forma continua parámetros como la respiración, la oxigenación, la circulación y el nivel de conciencia, y adapta el cuidado a la evolución.
Se comprueban la respiración, la circulación, el nivel de conciencia, el confort y posibles efectos como dolor, náuseas o escalofríos antes de pasar a la siguiente fase asistencial.
El objetivo es coordinar la valoración, el procedimiento y la recuperación con los profesionales implicados, adaptando la información y el plan a las necesidades de cada persona.